Este paseo lo recordaremos muy particularmente como una poderosa presentacion de Europa moderna al visitante sudaka.
Resulta que decidimos ir a Munchen en tren, dejando el vehiculo estacionado en el parking de una estación periférica a la ciudad. Si bien el viaje en el silencioso, rápido y limpísimo tren anticipaba ya el convencimiento que Europa es “algo” diferente a nuestro país, la salida de la estación subterránea en Marienplatz fue contundente: emergimos a una plaza colmada de gente en una mañana soleada, en el marco deslumbrante de colores y sonidos como difícilmente hubiéramos podido imaginar. La plaza estaba allí, donde la vimos hace 23 años, con los mismos edificios antiguos y con los obvios edificios nuevos de comercios flanqueándole sus cuatro lados. Pero el ambiente era otro.
Se percibe claramente el alto poder adquisitivo de locales y visitantes. Todo el mundo parece estar “bien”, quizás también felices, no sé. Viéndolos ricos, poderosos y sanos, cuesta creer que no sean felices... Todo limpio, prolijo y eficiente como nos gusta describir a los sudakas en el euraiso (paraíso en EU). En fin, una envidia de ciudad.
La recorrida la extendimos deliberadamente por un mercado al aire ibre paralelo a la peatonal principal, para dar tiempo a volver a la plaza y presenciar el espectáculo del carillón (así, sin erre, como me enseñó mi amiga Silvia) en el edificio de la nueva Rathaus (municipalidad). Se trata de una alegoría animada en homenaje a un casamiento del noble principal de la ciudad allí por el 1500, mezclado con una contienda de caballeros Bávaros contra Ausburgos (que gana obviamente el bávaro), y una danza de barrileros en festejo por la finalización de una epidemia de peste allá en el 1600. Todo ello matizado con ¡dieciocho minutos! de carillón de unas trescientas campanas (bueno quizás no tantas) y rematado por el aleteo de un pajarraco de bronce que grazna tres veces al terminar el show, esfuerzo que se lo pierden la mayoría de los turistas que creen que cuando se silencian las campanas se acabó (por fin) el espectáculo y se van sin ver a Hans, que así se llama el alado que los despide. Muy divertido. El show lo espectamos sentados cómodamente en una mesa en la vereda de un bar justo a la torre del Rathaus, para lo cual pagamos € 2,7 por un café expreso: bien lo valió.
A la vuelta, confirmamos que la autocaravana seguía allí, impoluta en el parking, sin haber sido mancillada por mano criminal alguna. Lleg
amos con relativa facilidad a un camping a orillas del lago Pilsen (¿tendrá que ver con la cerveza?) en donde estrenamos toda la capacidad hogareña de nuestra Weinsberg Komet, sobre chasis Fiat Ducato con motorización diesel turbocomprimida 2.8 l. Realmente hay que ver qué bien las hacen a estas motorhome (o autocaravanas como les gusta decir aquí) estos alemanes. Una belleza, limpia, prolija y eficiente...¿ya lo dije eso?. Chau, hasta la próxima.
Resulta que decidimos ir a Munchen en tren, dejando el vehiculo estacionado en el parking de una estación periférica a la ciudad. Si bien el viaje en el silencioso, rápido y limpísimo tren anticipaba ya el convencimiento que Europa es “algo” diferente a nuestro país, la salida de la estación subterránea en Marienplatz fue contundente: emergimos a una plaza colmada de gente en una mañana soleada, en el marco deslumbrante de colores y sonidos como difícilmente hubiéramos podido imaginar. La plaza estaba allí, donde la vimos hace 23 años, con los mismos edificios antiguos y con los obvios edificios nuevos de comercios flanqueándole sus cuatro lados. Pero el ambiente era otro.
La recorrida la extendimos deliberadamente por un mercado al aire ibre paralelo a la peatonal principal, para dar tiempo a volver a la plaza y presenciar el espectáculo del carillón (así, sin erre, como me enseñó mi amiga Silvia) en el edificio de la nueva Rathaus (municipalidad). Se trata de una alegoría animada en homenaje a un casamiento del noble principal de la ciudad allí por el 1500, mezclado con una contienda de caballeros Bávaros contra Ausburgos (que gana obviamente el bávaro), y una danza de barrileros en festejo por la finalización de una epidemia de peste allá en el 1600. Todo ello matizado con ¡dieciocho minutos! de carillón de unas trescientas campanas (bueno quizás no tantas) y rematado por el aleteo de un pajarraco de bronce que grazna tres veces al terminar el show, esfuerzo que se lo pierden la mayoría de los turistas que creen que cuando se silencian las campanas se acabó (por fin) el espectáculo y se van sin ver a Hans, que así se llama el alado que los despide. Muy divertido. El show lo espectamos sentados cómodamente en una mesa en la vereda de un bar justo a la torre del Rathaus, para lo cual pagamos € 2,7 por un café expreso: bien lo valió.
A la vuelta, confirmamos que la autocaravana seguía allí, impoluta en el parking, sin haber sido mancillada por mano criminal alguna. Lleg
7 comentarios:
Hola, hoy es 16 aqui en culismundi. Seguimos con avidez las novedades del viaje, y aprovechamos para desearle a Cecilia un feliz cumpleaños. Silvia y Carlos
Hola queridos amigos ,ceci feliz cumple.estoy reeefeliz aca nieva,no hay cubiertas con clavo,y encima tengo que leer todas esas maravillas.Bueno gra!!! ponele onda!!!!! chicos sigan montrandonos cosas lindas.besos
buenas como andan? me imagino que muy bien, feliz cumple cecilia que lo disfrutes! seguimos sus comentarios!!! suerte!
buenas como andan? me imagino que de maravillas jeje! ceci feliz cumple espero que lo pases bien y lo disfrutes, seguimos sus comentarios. suerte!!
Luego del detallado análisis de vuestras andazas sudakas en el viejo continente, hemos decidido que Marío y Cecilia deben retroceder 20000 casilleros por llevarse a Europa a pariente Raffo equivocada jejeje. Espero que la sigan pasando bien. Tía muy feliz cumple. Altamente envidiable los relatos. Sole ya se tiñó el pelo de rosa, está embarazada de 7 meses (despúes de un aborto) y está ingresando en la clínica de recuperación de drogas, pero nos arreglamos bien. Nos turnamos para atender a los muchachos jejejej. Disfruten, muuucho. Vuestra sobrina Silvina
Querido tío oblongo, disfrutamos muchos leyendo tus relatos de viaje que nos hacen viajar por minutos hasta acompañarlos en el viaje. Sigan disfrutando y escribiendo en el blog que está buenísimo. Con envidia totalmente malsana, tu sobrino Emilio AKA Emilio Pablo
feliz cumple tia!!!! los quiero mucho y creo que silvina dijo toditooo!! jajaja...un beso enorme y disfruten..ya me hicieron emocionar!!. se disfruta verlos feliz de verdad, de mi parte Ma sabes que de corazon estoy feliz por lo que te toca vivir, no desperdicies ni un minuto, te quiero y extraño!!!
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