martes, 22 de julio de 2008

IOANINA, ultima parada griega

Tessaglia y Epiro, ultima paradas griegas. (30 de junio de 2008)


Dejamos atrás Delfos sin haber conseguido ninguna respuesta del oráculo.
Rumbeamos al norte con la certeza que nos quedaba apenas dos días en lla querida Grecia.
El rumbo era hacia la parte norte de la Grecia central, o sea las provincias de Tessaglia y Epiro, esta última habiendo sido nuestro primer paso en este país al cruzar desde Italia (¿recuerdan Igoumenitsa?).
La zona de Tessaglia contiene las aluras mayores de Grecia así que transitamos por caminos de montaña y paisajes “alpinoides”. Su punto más pintoresco lo constituye Meteora, ciudad desarrollada alrededor de 24 conventos que unos locos eremitas erigieron alrededor del 1000 dc. Lo notable es que esos conventos se ubicaron en lugares imposibles, colgados de peñascos verticales con una técnica constructiva que desafía la ciencia. algunos de ellos tienen acceso sólo mediante una especie de cablecarril colgado entre dos montañas. Según leimos, el mar inundaba estos valles hace miles de años, y las rocas que hoy vemos, calcáreas y erosionables, se desgastaron con los movimientos del mar, el que al retirarse, las muestra como las vemos, como columnas erigidas en una planicie extensa. Cuesta creer pero deb e ser así.
Un poco más adelante encontramos Metsovo, una aldea típicamente montañesa con artesanías de plata y tallado de madera (este último no tan elaborado), que funciona como estación de esquí en invierno. Muy acogedor el pueblito pero difícil para transitar y especialmetne para estacionar. Tal dificultad nos acortó el paseo a una breve mirada desde Aurelia y un pequeño paseo a pie por la aldea hasta que un camióncito de reparto que casi no pasa, nos izo entender que teníamos que sacar a Aurelia del estrecho rincón en donde la habíamos detenido. Como el pueblo está al pié de un largo y angosto camino que baja desde la ruta, abandonamos el intento. Lástima.
Finalmente arribamos a nuestro lugar de pernocte: Ioanina. Ciudad dominada por más de 500 anos por los turcos, sufrió el gobierno de uno de los más déspotas y sanguinarios jefes otomanos: Alì Pascià. El turco este aparte de orpimir al pueblo de la región de mil maneras distintas, era además un perverso que raptaba y asesinaba a las jóvenes que deseaba (griegas, por supuesto). Su recuerdo no ayuda mucho por aquí a mejorar las relaciones con Turquía.
El camping está a las orillas del lago
Pamvotis, y frente a la isla de Nissi, lugar en donde tenía Alì su palacio. Desde el camping, con ómnibus, nos acercamos al centro.
La ciudad no puede desprenderse d
e su herencia oriental y los negocios rebozan de artesanías y joyas de plata de marcado acento otomano, y hermosas telas, tapices y narguiles son exhibidos en casi todos los puestos de venta callejeros (ciertamente de mucha calidad en su mayoría). En una librería encontré esta joyita, que lamentablemente ni pude considerar en comprar pues ya estaba cerrado. Tampoco pude aún traducir lo que dice.
Frente a los viejos muros de la ciudad, encontré una heladería que, sin ofrecerlo, tenía WiFi gratuito así que usamos la compu hasta que se quedó sin baterías.
Regresamos a dormir con amenaza de lluvia que al final no se concretó. El día siguiente dejaríamos Grecia.


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Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina
Médico. Jubilado, aunque no tanto.