domingo, 6 de julio de 2008

Olympia

Olympia (19 y 20 de junio de 2008)

El derrotero por el Peloponeso continúa ahora con la antigua ciudad de Olympia.
Llegamos a la tardecita al camping elegido. Averiguamos que el sitio arqueológico abría temprano así que preferimos descansar y usar bien la mañana recorriendo la antigua ciudad.
Olympia "inventa" los juegos que llevarán su nombre en el 776 ac y los lleva a cabo cada cuatro años durante 1000 años. Representaban un acontecimiento en toda Grecia atrayendo competidores y espectadores de todos los rincones del mundo. (sea cual fuere la extensión territorial que ese nombre entrañaba según las épocas). Los competidores debían no sólo entrenar fuertemente sino además realizar un juramento ante autoridades de los juegos (algo así como el comité olímpico) renegando de cualquier mala intención o espíritu no “olímpico”. Tal era el culto por dicho espíritu que a los que juzgaban muleros no sólo los echaban sino que les erigían una estatua cuyo costo debía solventar el tramposo, y que llevaba a sus pies grabado el nombre del desdichado y de su familia, así como la localidad de donde provenía. Esas estatuas estaban en fila en el camino que debían recorrer los atletas para entrar en la arena del estadio, como para que estuvieran prevenidos.
Existía una fuerte comunión entre la actividad olímpica y el reino de los dioses. Eran frecuentes las encomendaciones a uno u otro dios y la confección de estatuas votivas a los vencedores que eran luego venerados casi como dioses.

Los juegos fueron prohibidos cerca del 300 dc por un emperador (creo que Constantino I del imperio romano de oriente) deseoso de borrar del mapa todo lo helénico lo más pronto posible. El problema es que además mandó destruir los hermosos templos que adornaban Olympia: lo que no destruyó el emperador bizantino o los posteriores terremotos, lo terminaron de demoler los turcos con sus casi 500 años de funesta dominación.

Pero entremos en Olympia: El recorrido por las ruinas está muy bien organizado, con posters interpretativos en el camino (lamentablemente no siempre a la sombra) buenas demarcaciones y señalamientos para que uno se pueda hacer una idea de la grandiosidad de esa ciudad sagrada. Impresiona particularmente el arco debajo del cual pasaban los atletas para ingresar a la arena de competición: pararse debajo de él y pisar las mismas piedras que pisaban ellos no me transformó en un atleta pero me produjo un sentimiento de respeto y admiración por esos tipos y aún hoy me cosquilea la piel al recordarlo..
El templo principal estaba dedicado a Zeus: todavía se puede adivinar bastante cuán gigantesco e impresionante debe haber sido; por si uno no lo logra, luego en el museo verá una reproducción a escala con la estatua de Zeus incluida, muy impresionante.
La famosa estatua que medía varios metros de alto y estaba recubierta de oro y plata y adornada con marfil y vidrio, desaparece en un incendio en Constantinopla a dónde fué llevada luego de la destrucción de los templos de Olympia. El templo, varios de los edificios monumentales de Olympia y la estatua de Zeus fueron obra de Fidias, el arquitecto mayor del período dorado de Grecia (siglo V ac, gobierno de Pericles), casualmente autor también del Partenon en Atenas.
Se puede observar también el sitio en donde se inicia el recorrido de la llama olímpica cada año que se realizan los juegos, sitio en donde teóricamente estaba la llama eterna.

El museo, imperdible, tiene algunas piezas originales y muchas reproducciones de los hallazgos en las excavaciones de Olympia y cuyos originales fueron a parar al Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Rescato el Perseo llevando a Dionisio, probablemente la única obra original que se conserva de un tal Praxitaxel: expresa tanto realismo que no dan ganas de alejarse de la estatua, como esperando que se decida a moverse...

El camping de Olympia, en total acuerdo con la belleza del día transcurrido, se comportó muy poéticamente mostrándonos aterdeceres de lujo.

Efcharistó polí, Olympia. Fuiste (eres) magnífica.


1 comentario:

Mastrocuervo dijo...

Mario, una "sugerencia editorial".

Podés agrupar cada "entrada" o "post" (es decir, cada artículo) por categorías (Blogger las llama etiquetas), tanto las que vayas a escribir como las ya publicadas.

Así, por ejemplo, tendrías en una etiqueta o categoría llamada "Grecia" todas las referidas a ese país, en otra las de "Italia", etc.

Automáticamente, va a aparecer en la portada del blog esa clasificación (del mismo modo que las muestra por mes de publicación).

Si en algún momento querés buscar un post en especial del que no te acordás la fecha pero sí a qué país se refería, cliqueás en el título de la etiqueta y te despliega todos los post relacionados.

Para hacer esa clasificación, fijate que al pie del recuadro donde uno escribe el texto hay una ventanita que a su izquierda tiene el título "Opciones de entrada". Ahí adentro escribí el título de la etiqueta que querés darle y chau.

Además, la etiqueta ya queda habilitada. Para futuras entradas sólo tenés que hacer click en el título a la derecha de la misma ventana "Mostrar todo", aparecen las etiquetas habilitadas: entonces, marcás la que querés usar en esa ocasión.

Abrazos, Miguel

P.D.: las estatuas de los muleros son el antecedente más remoto de los escraches que conozco...

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Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina
Médico. Jubilado, aunque no tanto.