domingo, 6 de julio de 2008

Seguimos en Grecia

Playas y lugares del Peloponeso (20 al 22 de junio)

Luego de dejar Olympia avanzamos al sur dirigiéndonos a la península de Missene.
Hay en el camino un sitio interesante que es el palacio de Néstor. Néstor fué, según Homero, un combatiente de la guerra de Troya, del lado de los griegos. En la Odisea es mencionado su palacio en relación con Telemaco, un hijo de Ulises, ya que aquel rastreando a su padre, recaló en este lugar y finalmente se enamora de la hija de Néstor. Es posible que Néstor y su palacio hayan sido sólo mitología. Quisimos ver las ruinas pero llegamos 30 minutos tarde pues cerraban a las 15:00 hs, así que Néstor y su palacio seguirán en nuestra mitología, por ahora.

En el camino que siguió cumplimos con el rito que ya es repetido: embocamos alguna bajadita al mar y nos dimos un chapuzón. La elegida fué la playa de Kakobatos.

Más adelante nos acercamos a la ciudad de Pilos y unos pocos kilómetros antes hallamos un magnífico camping llamado Erodius, uno de los mejores que encontraremos en Grecia. La playa muy buena y el atardecer de película. La luna llena que nos seguía desde Igoumenitsa, salió más tarde, ya de noche, marcando el mar con una ancha calle blanca que partiendo de donde estábamos alcanzaba el iluminado pueblo de Pilos del otro lado de la bahía. Todo sería ya deslumbrante sin agregarle que estamos en Grecia...

La manana siguiente nos encuentra en la ruta hacia Methoni en donde prometía interesante las ruinas de un castillo veneciano del siglo XIII. Allí estaban las ruinas del castillo, muy descuidadas por cierto. Porfiados las recorrimos al rayo del sol del mediodía para comprobar su disposición tan espectacular, cn tres lados sobre el mar y sólo uno hacia tierra pero protegido por un foso. Lo que queda es muy ruinoso pero alcanza para al menos sentirse impresionado por lo que debe haber sido.

Al salir del castillo no podía faltar la parada/chapuzón, esta vez en una playa al lado de la calle: Aurelia se recostó en un frondoso árbol allí presente y nosotros nos bañamos, sacamos las sillitas a la vereda para descanzar y retozar un poquito y luego almorzamos adentro, a la fresca sombra de Aurelia y su árbol.

Continuamos a Koroni, ciudad con propósito gemelo al de Methoni, ya que entre ambas, y mediante sendas fortificaciones, los venecianos vigilaban el tránsito marítimo que de oriente se dirigía al resto de Europa. Allí no recorrimos el castillo ni nada pues aparentemente entramos por la calle equivocada, que progressivamente se angostó lo suficiente como para no dejarnos pasar con Aurelia; dimos vuelta y, como estábamos un poquito cansados nos fuimos directamente al camping.

Esta vez fué en la localidad de Stoupa: las fotos hablan por sí mismas.








Nuevo día, en el camino encontramos nuestra consabida playita en Aereópolis: de piedras tipo canto rodado blanquísimas, dió un poco de trabajo meterse y caminar pero se disfrutó un montón.


Ese día viajamos bastante recorriendo la península de Mani, lugar famoso por sus habitantes , feroces guerreros que resistieron practicamente todas las fueras invasoras desde los romanos hasta los turcos pasando por españoles, venecianos y franceses. La península se puede recorrer casi circularmente, cosa que hicimos con placer.

El último de los pueblos del recorrido, de nombre Vatheia, se caracteriza por la construcción de conglomerados de torres de base cuadrada, obviamente de piedra, muy antiguas, usadas por los locales para defenderse de los agresores internos pero también para parapetarse cuando se generaban peleas interfamiliares, que solían durar años y que sólo terminaban con la destrucción o muerte del oponente. La última de tales batallas ocurrió el siglo pasado y hubo que terminarla con la intervención del ejército griego. Bárbaros los habitantes del Mani!

Paramos en Porto Ageranos cerca de Ghityos. Por alguna razón desconocida, cuando entre los tres hacemos referencia a este camping, no nos podemos acordar nada de él, ni un mísero detalle, como si no hubiere existido jamás esa parada. Carmen anota todo en un cuaderno, yo tengo una foto tomada en la recepción del camping al dejarlo el día siguiente, ...pero es como si no hubiéramos estado ahí: nada de nada en la memoria de los tres. Hay que tener en cuenta que a esa altura levamos 44 campings distintos en 47 días de viaje (hay tres dormidas en barcos). En fin, la memoria ya no es la misma y llos tres ya pasamos los cincuenta...

Como verán, esta parte del viaje se volvió monótono: viajar unas horas, parar en una playita y bañarnos, conocer un poquito de los pueblitos que vamos pasando, tratar de recalar temprano en el camping y descansar. Un poco aburrido de contar pero les aseguro que estupendo para disfrutar.

Esparta sera la próxima.



1 comentario:

Mastrocuervo dijo...

¡Já! que buena manera de "aburrirse".

No tenía idea de que los venecianos habían tenido tan fuerte presencia por ahí.

Saludos, un seguidor fiel.

Datos personales

Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina
Médico. Jubilado, aunque no tanto.