viernes, 25 de julio de 2008

MONTENEGRO

Montenegro, la escindida. (2 al 5 de julio de 2008)

Montenegro votó recientemente su escición de Serbia utilizando la prebenda constitucional del plebiscito establecida luego de la paz en 1995. Según esta joven constitución de Serbia y Montenegro unificadas en el 2002, ambas naciones podían plebiscitar a los 4 años si querían seguir unidas o no. El año 2006 Montenegro plebiscitó separarse de Serbia y con poca sorpresa el resultado fue por la escisción. Pero para muchos la gran sorpresa fué que esta separación fué pacíficamente aceptada por Serbia.
A esta altura del relato, se hace necesario comenzar a intentar describir la complejísima historia de los balcanes. Ténganme paciencia o saltéense esta parte del blog, pero si se atreven a seguirme, les aseguro que no se van a aburrir.

Para empezar, baste decir que etnias, religión y naciones se mezclan aquí de una manera engorrosa para el entendimiento, pues a la natural dificultad de comprensión que ofrecen las luchas étnicas y religiosas, se agrega aquí que algunas etnias llevan el nombre de naciones.
Explico:
Existen naciones: [Eslovenia], [Serbia], [Montenegro], [Bosnia y Herzegovina], [Croacia] y [Macedonia]. Todas ellas integraban la ex Yugoeslavia de Tito, armada luego de la segunda guerra mundial. Montenegro era parte de la Federación de Serbia y Montenegro hasta que el plebiscito la llevó a la escisión en nación independiente. Kosovo emergió de su guerra de 1995/96 como un protectorado de la UN pero finalmente votó su propia independencia en febrero de este año. Todas las naciones volvieron a ser naciones independientes, pero como verán, con sangre y dolor.
Existen etnias: serbios, croatas, bosnios, albanos, y varias minorias como los romanios, los gitanos, los judios, turcos, griegos, macedonios.
Existen religiones: católica romana, católica ortodoxa, islamismo, y otras con menos representación como judaismo, hinduísmo.
Y ahora viene el lío: la etnia serbia, si bien mayormente residente en la nación Serbia y Montenegro, era minoría influyente en varias otras naciones o regiones, especialmente Croacia, Bosnia y Herzegovina y la actual Kosovo. La etnia serbia es mayormente cristiana ortodoxa.
La etnia croata reside mayormente en la actual Croacia pero tenía minoría importante en Serbia y en Bosnia y Herzegovina. Los croatas son mayoritariamente católicos romanos.
La etnia bosnia, reside fundamentalmente en Bosnia y Hersegovina, Kosovo y en Albania pero vivía también como minoría en Croacia y Serbia. La etnia bosnia es islámica.
La rivalidad y enemistad entre las etnias, especialmente y principalmente entre croatas y serbios, es antigua, pero el siglo XX las maduró rápidamente en tres guerras. Las primeras dos se desarrollaron antes de la segunda guerra mundial (1912 y 1913) y la tercera, la de los 90, luego de la muerte de Tito y la caída del bloque de la URSS.
Las dos primeras guerras balcánicas significaron la lucha contra el imperio otomano de Turquía, encontrando a los hoy enemigos, aliados en algunas luchas, por ejemplo serbios y montenegrinos unidos a Rusia; o búlgaros unidos a los griegos junto a los montenegrinos contra los turcos (primera guerra balcánica), pero inmediatamente atacando a Bulgaria (segunda guerra balcáncia) junto a los montenegrinos. De estas guerras queda un reparto de territorio de los balcanes que luego la primera guerra mundial cambiaría; aquellas pretensiones territoriales son parte de los reclamos que llevan a la tercera guerra balcánica.
Un reino independiente que nuclea a Serbia, Croacia y Eslovenia emerge luego de la primera guerra mundial. Los serbios, considerándose los vencedores de la guerra por su participación en la lucha contra el imperio austrohúngaro, se sienten dueños de la gran Yugoeslavia; los croatas y eslovenos (mucho más activamente los primeros) comienzan a rebelarse contra esta hegemonía. La razón más entendible de esta rebelión lo constituye el hecho de que estas dos ex naciones aportaban el grueso del producto bruto del reino.
El diputado croata Stjepan Radic es asesinado en el parlamento de Belgrado en 1922. El rey es asesinado por un croata en 1929. Hacia 1930 las persecuciones de los croatas disidentes ya eran frecuentes y la hegemonía serbia en el reino independiente de Serbia, Croacia y Eslovenia era manifiesta.
Pero para entender la tercera guerra balcánica hay que retrotraerse al comportamiento de los primeros actores serbios y croatas durante la segunda guerra mundial. Un sector de croatas instigados por Italia brinda simpatía manifiesta al fascismo naciente de Mussolini creando una guerilla pro eje de corte fascista muy sangrienta conocida como la ustascia. Esto ocurre durante la vigencia del Reino de Serbia, Croacia y Eslovenia hasta que la ustascia finalmente se apropia del poder en Croacia en 1941, cuando el rey huye a Londres ante la inminente invasión de las fuerzas del eje. Esta falange ustasciana comete persecuciones atroces contra los serbios, judíos, gitanos y croatas disidentes. Al mismo tiempo, en Serbia se desarrollaba el movimiento fascista pro monárquico de los cetnici o chetniks, que se ocupó de perseguir cruelmente en su territorio a croatas y bosnios.
Josip Broz, conocido con el nombre de guerra de Tito, era un militante del PC, hijo de padre croata y madre eslovena, que tomando ventaja de la guerra interna de ambas falanges nazifascistas entronizadas en el poder, con la ayuda de occidente organiza la resistencia de los partisanos y con la ayuda de Rusia libera toda la región del yugo nazi y de las flanges locales colaboracionistas (las que ciertamente pagarán caro en manos de Tito sus atrocidades). Los vencedores de la guerra mundial premian a Tito luego de la guerra apoyándolo en la creación de la nación Yugoeslava. Pero el dragón no estaba muerto, solamente dormía. Los odios étnicos, muchas veces disfrazados de rivalidades religiosas, seguían intactos y estallarían varios decenios más tarde.(...continuará.)

Montenegro ofrece ya desde su frontera con Albania una cara mas "europea", más afín con su declarada intención de pertenecer a la unión. Rutas en muy buen estado, señalización generosa bilingüe, el euro como moneda (aunque aún no es Europa, es firme candidata y ya adoptó la moneda), y un impuesto “ecológico” al ingreso son marcadas diferencias con su pobrecita vecina Albania.

Enfilamos derechito a las playas del sur que resultaron muy agradables aunque notoriamente distintas a las griegas: aquí la piedra es dueña y señora, la arena es infrecuente. El agua clarísima, quizás un poco más fría que en las regiones helénicas. Los campings flojitos, con instalaciones sanitarias muy deficientes y sin ese toque europeo de “todo resuelto” (por ejemplo, suelen no tener servicio para descargar aguas servidas de las autocaravanas, lavarropas y otras comunes comodidades) La contrapartida es que resultaron bastante más baratos que los griegos e italianos.
La playa elegida fué una en Dovra Bora, lugar que escondía un camping en un breve lugar casi sobre el mar. Si bien era ruidoso pues tenía una disco de playa justo al lado, decidimos quedarnos allí dos días para disfrutar playa y recargar ánimo luego de la frustrante experiencia albana.
Saliendo de allí pasamos luego por la capital, Podgórica: aunque con los rasgos habituales de antigua ciudad comunista, (ver Albania en mi blog anterior) esta bonita y moderna ciudad fue declarada capital recién en 1948. La histórica capital fue Cetinje, la que verdaderametne exhibe el esplendor de la epoca de oro montenegrina, en tiempos en que era un reino independiente, alli por el 1800. Abundan los palacios barrocos y se respira una atmosfera versaillesca. Alli todo está bastante cuidado y prolijo. Muy interesante y agradable de ver y recorrer.
Ya desde allí nos quedaba la opción de recorrer la “entretierra”, o sea las tierras interiores montañosas que nos llevarían además a Serbia, o bien seguir el litoral camino a Croacia.
Nuevamente el litoral ganó la pulseada, esta vez favorecido por la escasa infraestructura de campings que veníamos observando en Montenegro.
El camino hacia la riviera de Budva nos hizo pasar cerca de un pueblito encantador que se llama Rijeka Crnojevica, a orillas del rio del mismo nombre que luego desembocará en el lago Skadar. Esta villa solía ser uno de los sitios de veraneo de las monarquías europeas del siglo XVIII y XIX, de lo cual conserva solamente el paisaje y un viejo y pintoresco puente de tres arcadas. Dicen las guías que allí está el mejor restaurant de Montenegro, que porsupuesto (o por presupuesto, como quieran llamarlo) no visitamos.
El resto del camino nos hizo descender nuevamente y lentamente hasta el litoral marítimo para depositarnos en la calurosísima playa de Butvar. Allí el camping fué un poquito mejor que el anterior pero aún muy deficiente en instalaciones sanitarias. Las playas de esta localidad son extremadamente concurridas pero parecen limpias y amplias, aunque no las utilizamos pues el calor nos arrojó de allí a la mañana siguiente, al golfo de Kotor o Cataro, en italiano.
Kotor es un puerto hermosos, meca de la naútica de placer mediterránea, en donde vimos aparcados lujosos yates al pie de una montaña sobre la cual yace el pueblo medioeval de Kotor y allí más arriba, hasta la cima, las murallas y la fortaleza, conjunto absolutamente típico de toda ciudad medioeval que se precie. Aquí la particularidad es que la ciudad tiene forma triangular, con uno de sus lados apoyado en la montaña y los otros ribeteando la ribera del golfo. Al pie de la muralla, entre ésta y el muelle de los yates lujosos, se extiende un mercado al aire libre muy concurrido.
Esta mezcla de ciudad antigua y lujo, tiene en Montenegro una explicación propia: es la ribiera montenegrina la playa de Serbia, además de ser un destino elejido por rusos y rumanos, los que abundan por aquí. Quizás sea de la mafia rusa del petróleo una espectacular Ferrari roja etacionada al lado de un lujosísimo yate que daría envidia al mismo Onasis.
Dejamos Kotor rumbo Gerceg Novi, la que sería nuestra última escala montenegrina antesde la esperada Croacia, en quien depositábamos todas nuestras esperanzas de mejores campings.
Herceg Novig nos deparava el peor camping en neustro record: no sólo pésimo en instalaciones sanitarias sino que además nos tocaron unos pendejos montenegrinos borrachos que gritaron toda la noche. La playa aceptable, con la modalidad “cemento” que se dá bastante por aquí. Son playas de aguas muy cristalinas pero con piedras, Para favorecer el acceso, les hacen unas plataformas de cemento hasta donde el agua tiene unos 60 o 70 cm de profundidad. Entonces, como el mar suele ser muy calmo, parece que entrás en una pileta de natación. Muy curioso, y muy distinto a lo que uno está acostumbrado, ¿no?
El día siguiente ya nos encontraría en Croacia. Do videnja!

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Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina
Médico. Jubilado, aunque no tanto.